domingo, 29 de agosto de 2010

jueves, 26 de agosto de 2010

El lujo de la sobriedad.


Hace ya 81 años que se inauguró el Hotel Formentor. Hace ya 81 años que un loco argentino, Adan Diehl, cumplió parte de su sueño al realizar uno de los dos hoteles que tenía previstos para la península de Formentor. El que tenía que ser el hotel de invierno se inauguraba un 24 de agosto de 1.929 entre autoridades, artistas y dos primeras huéspedes quejándose de que su viaje en barco desde el Puerto de Pollensa había sido desastroso y que no era normal que no se pudiera llegar por tierra al hotel. Clientas que, confundiendo al Sr. Diehl con un recepcionista, le dieron unas monedas como propina. “Fue lo único que realmente gané con el hotel” confesaba ya de vuelta a su país, totalmente arruinado, poco más de cinco años después de la apertura del hotel  a un amigo. Dielh y su esposa, Elena Popolicio, nunca regresaron a Formentor; “Es gracioso cariño –cuenta la leyenda que le dijo Elena a su marido- que hayamos pasado nuestros mejores veranos en una casa de invierno” . Y es que el Hotel Formentor estaba pensado para el frío: alejado del mar, con un jardín frondoso y protector, habitaciones sin balcón y de pequeñas ventanas, largas terrazas sin protección solar y ningún salón exterior.
El Grupo Barceló desde hace dos años se ha propuesto la titánica tarea (esperemos que el adjetivo no sea premonitorio) de recuperar el espíritu de Diehl y de los primeros Buadas (propietarios del hotel hasta hace tres años). Por lo que comprobé en la fiesta del martes pasado con motivo del aniversario van por buen camino: nada de estridencias; que nadie espere un Antonio Banderas a caballo recibiendo a los clientes ni celebrities pagadas a base de barra libre de todo haciéndose fotos. Nada de eso. Tranquilidad, paz, sosiego y sobriedad.
Un dúo de chelos (si no lo era mi recuerdo es ese) recibía a los invitados. Podría haber sido un cuarteto de cuerda o un grupo de socorridos cubanos; pero no, la justa medido era el dúo, ya que un solitario instrumento hubiera sido un tanto funerario. Los invitados, en pequeños grupos esperaban la llegaba del Sr. Barceló (Simón Pedro) que les fue saludando uno. Pero no como lo haría una expresiva y excitada novia en su boda o como un nervioso y desbordado novio. Era más bien como el sacerdote del enlace: pausado, tranquilo, sin estridencias iba departiendo con la mayoría de asistentes. Entre ellos profesores como Román Pinya padre y Toni Riera; “Por muchas copas a que le invitara nunca me aprobó una asignatura” me comentaba mi mujer; no vi a ningún político, la exconsellera Galmés no sé si cuenta como tal, el galerista Guaita, el escritor Cela Conde que un romántico como yo esperaba que impregnara el ambiente con el espíritu de su padre, gran enamorado de Formentor, pero no fue así: el hijo no ha heredado el volumen físico ni vocal del padre, Dios me libre de valorar su capacidad intelectual o cultural pero en las maneras no se parece a nuestro añorado Nobel. También algunos vecinos del hotel, siempre fieles a cualquier sarao veraniego que se precie. Ningún trabajador estrella de la casa (Sr. Matas of course) se vio por el lugar; ¿Quizás echando una mano en la cocina? No sé, no sé.
La frugalidad de los tres buffets temáticos fue más que suficiente, nada de caviar ni caros mariscos: tortillas, sushi, empanadas mallorquinas y jamón (cinco jotas, please) acompañaban a la perfección a un par de copas de cava (nada de champán) o vino español. No me quedé a los gin-tonics pero estoy seguro que siguieron el estilo recio y discreto de todo lo anterior. Hubo actuación musical durante la cena; otra vez que nadie espere a Chenoa: los “Cap Pela” pusieron la discreta banda sonora.
No conocí al Sr. Dielh ni al Sr. Buadas, pero por lo que sé de ellos no me los imagino rodeados de famosillos de medio pelo pagados a base de campán francés y cocaína o escuchando frenética música de charlestón mientras un paparazzi, colgado de una rama de un pino, hace una foto indiscreta a la actriz famosa de turno. Todo lo contrario. El espíritu de Formentor es otro. La tranquilidad, el sosiego, el anonimato y el silencio proporcionan el descanso a las  mentes inquietas y la inspiración a las almas tranquilas. Nadie está por encima del lugar. Al turista le incomoda el lujo, se siente desorientado por la lejanía, el visitante habitual respira hondo al salir al jardín y comprobar que sigue igual que la primera vez que lo vio.
El lujo es la sobriedad de todo los que allí nos envuelve; empezando por el edificio, blanco, simétrico, sin adornos y terminando por su fiesta de aniversario. Lo artificial es siempre prescindible y en Formentor eso es la norma. Barceló va por buen camino. Parece que podemos estar tranquilos.

sábado, 21 de agosto de 2010

Por favor Sr. Matas: sin gomina no!!!


Tristeza y desesperación al ver las fotos de un Matas-Turista paseando en su lugar de veraneo. Como unos padres que, después de pagar cinco años de carrera al chaval, reciben una llamada del niño el día de su graduación diciendo :"No hace falta que vengáis, es que,... no he termidado la carrera... Estoy en segundo con tres asignaturas colgadas de primero". Así nos hemos quedado todos.
Tristeza y desesperación.
Tantos años de buenos restaurantes, de hoteles de cinco estrellas, de cenas en yates de magnates, las mejores chicas en los mejores puticlubs, tantos grandes proyectos, los mejores arquitectos, grandes cenas con actores de Hollywood, ... Y todo ¿para qué? Para que al cabo de unos años salga a la calle con chanclas, bolsa de Mercadona, pelo despeinado y sin gomina... ah su gomina, cuantás fotos inolvidables nos dio esa melena poblada, azabache y milimetricamente estructurada.
Esa camiseta, dos tallas de más, esos bañadores huérfanos de marca, esas chanclas de seis euros de souvenir. Además, todo el mundo sabe que el azul ala-de-mosca no combina con el naranja.
Sr. Matas: para acabar así no hacía falta que nos hubiera hecho gastar tanto dinero.

PD: la Sra. Areal y su mini hamaca de plástico dominguera hablan por sí mismas.

jueves, 19 de agosto de 2010

Plataforma: Recuperar el genuino Puerto... de Pollensa.

Reunión de amigos que, entorno a unas cañas, departirán sobre lo mal que está el Puerto y lo poco que se puede hacer ya.
Estarán prohibidos los políticos, hoteleros y turistas. Cualquier persona que "corte el bacalao" también tendrá difícil cabida.
Nace con espíritu provocador y sin ninguna vocación de arreglar nada.
Si surge alguna idea buena, y alguien quiere llevarla a cabo, lo podrá hacer sin necesidad de citar la autoría de la misma; o sea nosotros. Eso restaría autoridad a la idea en sí.

Los principios básicos, nuestro ideario, irá alrededor de una idea central: Queremos recuperar el Puerto de nuestra infancia. En el que los guiris tenían dinero y los niños podían ir en bici tranquilamente por todo el pueblo. Para eso pensamos que se debería:

1.-  Instalar boyas en toda la bahía y cobrar por fondear con ellas. Cualquier barco, sea del tamaño que sea, deberá pagar por estar fondeado.
Precintar los WC de cualquier barco fondeado.
Los residentes tendrán precios especiales por largas temporadas.

2.-Prohibir aparcar en toda la antigua carretera de Formentor. Tan sólo buses, taxis y carga y descarga podrán estacionar; eso sí, con el motor del vehículo parado.
Convertir la carretera desde la parte de atrás del Corb Marí hasta la Base en una vía de una sola dirección y poner "baches" como limitadores de velocidad.

3.- Quitar la carretera que va a Alcúdia. Convertir la zona en una gran playa natural. Limpiarla de algas periodicamente.
Hacer un carril bici en condiciones con espacios lúdicos para niños, agua potable, sombras, bancos para sentarse, ...
Convertir los tres nidos de ametralladoras de la carretera actual en chiringuitos.

4.- Un carril bici por TODO el Puerto. Seguro, bien señalizado, bien separado de los coches, con parking y con un servicio de alquiler de bicis de intercambio a lo largo de todo su recorrido.

5.- El parking para automóviles será tipo zona azul (de pago) en TODO el Puerto.
Se asfaltarán los parkings públicos actuales que serán gratuitos y se harán otros si fueran necesarios.

6.- Se intentará conseguir que todos los hoteles y aparthoteles de tres estrellas de turismo masivo se conviertan a Todo Incluido. Los TourOperadores ya se encargarán de exigir a los hoteleros la adecuación de los mismos a la nueva oferta y la construcción de nuevos servicios dentro de los mismos. Así se conseguirá que toda la Oferta Complementaria creada entorno a este turismo de tres estrellas (medio-bajo) se desplace dentro del hotel ya que los clientes no saldrán de los mismos ni con agua caliente y jabón. Pizzerías, hamburgueserías, bocaterías, castilleros de arena, bailarines brasileños, pintores de spray, vendedores ambulantes y mercadillos ofertarán sus servicios dentro de los hoteles y pagando una suculenta comisión al hotelero, ¿alguien creía que no iban a sacar tajada?

7.- La Plaza se convertirá en un mercadillo nocturno de artesanía, gastronomía, pintores, ropa, músicos, etc... todo supervisado por un organismo que haga de control de calidad. Por supuesto que seguirá habiendo restaurantes pero, con un poco de suerte, se abrirá alguna tienda y se volverá a ver alguna que otra vivienda en planta baja.

8.- Se potenciará (quien pueda hacerlo) el Turismo Temático a todos los niveles. Gastronómico, de surf, vela, piragüismo, bicis, bodas gays (imaginemos un mollet decorado con flores blancas, que mono) y no gays, etc...

9.- Como en otros puertos de Mallorca se conocerá la zona como "Puerto de Pollensa", así, en castellano. Como en los ochenta, pero al revés, pintaremos la "S" encima de la "Ç" en todos los carteles que podamos. También se podría adoptar el topónimo que la zona tenía allá por el siglo XII de "Polenza", mucho más sonoro y comercial.

10.- Se recuperarán todos los mollets y se construirán más. Para ello se quitará toda la arena y con ello las playas artificiales. Se dragará la zona y se habilitarán dichos mollets para el fin que en su día se crearon: amarrar barcos. Todos los hoteles, bares, restaurantes, tiendas y viviendas que paguen el correspondiente canon a "Costas" podrán dar este servicio a sus clientes. Se habilitarán los canales de esquí necesarios o se prohibirá el baño en determinadas zonas.

11.- Se creará un embarcadero flotante el "La Punta Avanzada" o "Farito" para unas diez pequeñas embarcaciones (de pago por supuesto) con un chiringuito abierto durante los meses de verano.

12.- Formentor será la primera playa privada de España. La zona del hotel tendrá la entrada restringida. Tan sólo clientes y pasantes que paguen por ello podrán disfrutar de la playa.

13.- Intenar que se hagan inspecciones "reales" de la Consellería de Turisme a todos los establecimientos turísticos de la zona (apartamentos, fincas, pisos, etc) dispersos por zonas residenciales. ¿Es eso legal?

14.- Hacer un plan de reconversión de plantas bajas (ahora locales comerciales) en viviendas. Cosa que nunca debieron dejar de ser. (Que Lofts más bonitos saldrían).

En fin, soñar es gratis y provocar también.

domingo, 15 de agosto de 2010

¿Quien es aquí más marciano?



El recurso literario fácil y manido de utilizar la conversación con un marciano recién llegado al planeta tierra para comprender un tema es ya obsoleto y a veces aburrido, pero resulta útil para resumir una idea y que sea el lector el que la complete y analice por su cuenta. Vamos, que es un recurso de escritor vago; y ese soy yo.
Dicho marciano seguro que está ya harto de aterrizar y de hacer preguntas siempre sobre temas que no le importan un carajo. A él le gustaría preguntar sobre cervezas, fiestas en la playa, mujeres y fútbol. Pero se empeñan en que haga preguntas sobre ecología, política, migraciones, recursos energéticos, etc. Cosas que, al ser él un marciano, y por ende superior, las tiene más que superadas.
En fin, no vamos aquí a ser menos.

MARCIANO: Oye, esto que lee aquí tanta gente. ¿Que es?
HUMANO: ¿Esto? Es un periódico.
MARCIANO: Ah. ¿Y qué coño cuenta? (el marciano está ya harto de preguntar chorradas). Es que veo que a la gente le interesa mucho y se lo leen entero.
HUMANO: Pues cuenta noticias.
MARCIANO: Ya entiendo. Deben ser noticias muy interesantes. Cosas que le importan a los lectores. Por ejemplo debe explicar cómo acabar con el hambre, o cómo abaratar el petróleo. (El tío ya putea. Si hay que hacer daño se hace).
HUMANO: No, no. Cosas más cercanas. De nuestro país o nuestro pueblo.
MARCIANO: Ya, ya. Por ejemplo si alguien ha perdido su perrito, o los puestos de trabajo que se necesitan.
HUMANO: No, no. Algo más serio e importante. Los periódicos ejercen el poder de crítica y de denuncia. Están siempre enfrentados a las grandes empresas, bancos y gobiernos y actúan de vigilantes. Son los responsables de informar sobre los excesos que se cometen en dichos organismos y hacer que la ciudadanía se entere de todo.
MARCIANO: ¿Y lo hacen gratis?
HUMANO: No, claro que no. Ganan dinero de la venta del periódico, pero sobretodo de la publicidad.
MARCIANO: Ya. De la publicidad. ¿Y quienes son sus anunciantes más importantes? Vamos, ¿quienes son sus mejores clientes?
HUMANO: Pues son las grandes empresas, los bancos y los gobiernos.
MARCIANO: Ya entiendo. Oye y esta cervecita que te estás tomando, ¿está buena?...

viernes, 13 de agosto de 2010

jueves, 12 de agosto de 2010

Mis vecinos.

Sucia, sudada, despeinada, pegajosa y desaliñada. Así  se siente cada noche al abandonar su trabajo. Hoy ha tenido un día duro, es mediados del mes de agosto y la temporada turística toca techo. Mientras camina los dedos de los pies se le pegan a los zapatos a cada paso que da debido a la grasa de la cocina mezclada con los detergentes baratos que utiliza para limpiar los platos. Eso le da mucho asco. Hoy le escuecen también los dedos de las manos, es viernes y ha tocado limpieza de campana extractora. El fuerte desengrasante industrial se ha colado entre sus uñas y le arde. Al pasar por delante de un bar de copas cercano a su casa no quiere secarse el sudor ni arreglarse un poco el pelo con las manos por miedo a que los químicos del detergente le vuelvan a producir alergias. Prefiere agachar la cabeza y andar rápido. Probablemente tenga la misma edad que la mayoría de clientes del local, veraneantes acomodados de la zona, pero el tiempo ha trabajado duro en su rostro y ella piensa que desentonaría en ese ambiente. Ha perdido su morena belleza tropical, pero eso es algo que no le importa. Tan sólo tiene ganas de ir a buscar a su hijo de seis años ("mi tesorín") que cuida una vecina mientras ella hace el turno de cenas.
Es casi la una de la madrugada y puede distinguir el olor a porro del interior de la vivienda al salir del ascensor. La vecina los fuma de noche desde que le concedieron la invalidez permanente después de una fatal caída por las escaleras del hotel donde trabajaba, es la única forma que tiene de olvidar su depresión. Mínima conversación de cortesía. Ella coge en brazos a su dormido hijo, le agarra con las muñecas por miedo a herirle con el desengrasante, le besa muy largamente en la mejilla, con mucho cuidado para no despertarle y se despide de su vecina.
"Recuerda que este mes no me has pagado. No me corre prisa. Pero tú ya sabes." La vecina le cobra por guardar al niño.
No tiene grandes amistades en el pueblo. A pesar de llevar viviendo allí hace más de quince años no ha conseguido entablar una verdadera amistad con nadie. En su día no supo, o no pudo, escoger un lugar al cual emigrar con mayor número de paisanos. De las amistades de su marido no se fía ni le caen bien, no tiene nada que compartir con ellas; a pesar de no servirle para nada ella lleva con mucho orgullo su título de ingeniera industrial, le aburren los cotilleos y conversaciones de un grupo de gente que, la mayoría, no superaron los estudios mínimos y que hacen gala de su mala educación en cuanto pueden. A ella no le enseñaron esto en el colegio de monjas que acudió hasta los doce años.
Abre la puerta de su casa. Su marido y el hijo de éste no han llegado todavía. "Menosmal" piensa ella, así tendrá un poco de tranquilidad. Acuesta a su hijo y se mete en la ducha. Como siempre, desde que nació el niño, aprovecha este momento para llorar. No quiere que su hijo se entere de su desasosiego. Se desahoga de esta forma hace años, se tranquiliza y se deshace del estrés acumulado en toda la jornada. Son muchos gritos  malas caras lo que tiene que soportar día a día.
Le gustaría irse con su hijo a otro lugar, quizás volver a su país donde su familia le recibiría con los brazos abiertos. "Seríamos pobres, pero dignos" piensa a menudo. Su marido le asusta con la hipoteca que firmaron hace ahora cinco años, le dice que una deuda en España no se puede dejar así como así, que esto no es la selva como su país. Nunca le ha pegado, eso ella no lo permitiría, pero sí la desprecia. "Quítate, coño. Que siempre estás en medio. No tengo camisa para el turno de mañana" mientras de un manotazo la aparta del pasillo sin mirarla a la cara. Con el hijo de su marido prefiere tener el contacto mínimo. Cree que es una mala influencia para el suyo. Dejó los estudios hace dos años, a los catorce, por peleas con los profesores. Ahora trapichea con drogas y es el camello oficial en el hotel donde trabaja su padre. Le ha sorprendido más de una vez masturbándose mirándola mientras ella se ducha en el patio. Prefiere disimular. Sabe que es violento.
Cada día sueña con hacer las maletas. Lo que se llevaría y lo que no. De quién se despediría, cómo lo haría, lo contento que estaría su hijo de conocer a su abuelita. Este es ahora su sueño. Sabe que, de la misma forma que hace quince años realizó el de venir, lo conseguirá. Es cuestión de tiempo.

Odio el verano... aunque.

Ya se que no es exactamente un Top-Less. Pero este verano viene muy parco en exclusivas; será que han reducido plantilla hasta de paparazzi. Unas fotos de una impresionante Helen Lindes en "Hola!" son la excusa para recordar ese gran reportaje, como no en "Interviu" a la semana de proclamarse miss España. Un desalmado fotógrafo sacó a la luz las fotos hechas para un book de la modelo cuando era menor de edad, o casi... desalmados mercaderes de la intimidad!!!

Las fotos son para promocionar Canarias. Un reportaje pagado por la diputación.
¿A quién pondríamos en Mallorca? ¿Rossi de Palma?




lunes, 9 de agosto de 2010

Formentor. El lujo bien entendido.


Me pasa Diego el link de una noticia aparecida en el Diario de Mallorca del domingo pasado.
La polémica surgió cuando un guardia privado, contratado por vecinos de Formentor y, supongo, por el hotel propiedad del Grupo Barceló, impedía la entrada a cualquier coche que no fuera residente de la zona. Como alternativa ofrecía aparcar el vehículo en un parking situado a las afueras de la urbanización previo pago de 5 euros.
Sólo veo dos problemas:
Primero: el precio. Debería ser de 25 euros.
Segundo: el parking en sí. Sería mejor que no estuviera.
Si queremos que Mallorca vuelva a ser un destino exclusivo y de lujo no podemos permitir que zonas como Formentor estén tan concurridas y sean tan populares. Si dejáramos opinar a los domingueros que inundan esta zona nos propondrían la construcción de un túnel como el de Sóller, cosa que nuestros viejos conocidos del PP harían de buena gana.
Una zona de lujo es eso: DE LUJO y no debe ser popular ni concurrida. Cuanto más difícil y caro sea residir o descansar en ella mucho mejor.


domingo, 8 de agosto de 2010

Michelle Obama en Mallorca.


"Disculpe su majestad, pero la niña creía que íbamos a Ibiza"
Parecía decirle Michelle Obama al monarca mientras éste le besaba la mano muy regiamente.
Mientras tanto ella reía entre dientes de forma disimulada pero regocijándose del momento.
"Por fin les devolvemos a estos españoles la vergüenza de la foto con las góticas"
Esto es el verdadero protocolo. No basta con un besamanos al estilo del diecinueve; ahora se lleva la sutileza de los gestos familiares.
PD: Ágata Ruiz de la Prada: ponte las pilas. Te ha salido una dura competencia.

jueves, 5 de agosto de 2010

All inclusive.

Me cuenta mi amigo Tolo, que tiene la suerte de recibir diariamente un servicio de resumen de prensa relacionada con turismo, la polémica surgida entorno a una noticia aparecida en el Diario de Mallorca en la que se relata como los hoteleros del Port de Pollença se han tenido que "bajar los pantalones" y asumir la incorporación del "Todo Incluido" (a partir de ahora TI) en sus hoteles en contra de su voluntad y bajo presiones de los Touroperadores (TTOO) de dejar de vender sus hoteles en sus agencias.
La puesta en escena es enrevesada, pero ha funcionado a la perfección.
Es sabido que la gran mayoría de hoteles de tres estrellas no van a poder seguir abiertos a no ser que se adapten al sistema de TI; es normal. El tipo de cliente que tienen lo demanda por economía, presupuesto, tranquilidad y comodidad. La clase trabajadora, jubilados y familias de clase media provinientes casi todos de Gran Bretaña  no están para despilfarros, aunque no van a dejar de disfrutar de su semana (o quince dias) de descanso estival no siguen dispuestos a hacerlo a un precio que no pueden controlar.
Durante los últimos meses se han puesto en marcha todos los mecanismos de control, difusión y manipulación informativa en relación a esta noticia. Se ha invocado al bien común, al perdón de los mallorquines, el "no tenemos más remedio que hacerlo" ha sido el lema, incluso desde la federación hotelera de Pollença se ha  alertado de posibles brotes salmonela como posible consecuencia de esta bajada de calidad.
Es todo mentira, pero no hacía falta esta manipulación para explicar las bondades del TI. Basta con analizarlo y enseguida se ven los beneficios directos y rápidos que va a aportar al Port de Pollença. Me explicaré.
Por mucho que lo pienso no puedo ver más que aspectos positivos a esta decisión (independientemente del evidente aumento de facturación y beneficio de hoteleros y TTOO) para vecinos, turistas excluidos del incluido, oferta complementaria y vecinos no puede haber una noticia más esperanzadora que esta.

Vayamos por partes y de forma desordenada.

La Oferta Complemetaria (a partir de ahora OC).
Sufrirá sin duda una gran revolución. Caerán muchos por el camino, otros abandonarán con los primeros retos, pero sin duda los que queden lo harán de forma renovada y reforzada. Me explicaré:
El “peaje” que debe pagar ahora el cliente de 20.-€ para cenar en el Port es como un impuesto revolucionario; cualquier establecimiento, esté donde esté y de el servicio que de, pone sus precios con ese rasero. Es imposible cenar en el Port por menos de esa cantidad. Pensemos en una familia de cuatro miembros que pasa catorce días de vacaciones y debe cenar cada día fuera: aproximadamente 1.400.-€ tan sólo en cenas y en sitios de mala comida y mal servicio.
Se producirá un efecto de filtrado. Atravesarán el tamiz tan sólo los necesarios ya que se acabará la gran demanda de la clientela más barata y con menor poder adquisitivo al quedarse éstos a cenar casi cada día en su hotel; no habrá necesidad de establecimientos baratos y malos. Pensemos por ejemplo en “los chinos”: restaurantes de oferta gastronómica variada regentada por ciudadanos provenientes del país del todo a cien que han proliferado en todas las zonas del Port; pensemos porqué para nosotros, los españoles, cuando vemos uno pensamos “Joder, otro puto chino” en cambio cuando lo ven las familias británicas de vacaciones dicen: “Great! A chinesse!!! Let´s have dinner!”. Es una oferta creada para ellos, a un precio asequible para cenar toda una semana y cada día en uno diferente. Si esa demanda desaparece, sin duda desaparecerá esa oferta. De la misma forma que desaparecerá toda la oferta de Spar-alcohol-mercados, bocaterías, souvenirs de plásticos coloristas, hamburgueserías cutres y no cutres que tanto frecuenta este tipo de clientela. Todos al hotel!!!, y ya se preocuparán los responsables de las cadenas hoteleras de proporcionarles este tipo de oferta dentro de sus establecimientos.
La OC se desplazará al interior de los hoteles, que sin duda, abrirán souvenirs, chiringuitos, discotecas, mercadillos nocturnos y supermercados a sabiendas de que el cliente va a estar todo el día allí y, si hace algún gasto, será dentro de sus fronteras. Lo que nos hará recordar los dorados años ochenta cuando entrar en un hotel de tres estrellas dedicado al turismo masivo era como hacerlo en otro mundo: luces de neón, olor a aceite de coco y fritanga, discotecas de decoración y música hortera, camareros de permiso emborrachándose y “picando” a guiris mucho más borrachas que ellos, copas baratas de garrafón, cerveza caliente y mal servida, gritos de guerra hooligans de noche; y de día piscinas atestadas y de aguas turbias, camareros sudados mal encarados sirviendo “whitecoffees” a cuarenta grados a la sombra y “lubumbas” de brandi “Don Pedro” a turistas en top-less cuya visión de sus ubres producía un escalofrío y vértigo que hacía preguntarnos si en eso se convertirán las de sus hijas dentro de veinte años.
En fin, todo lo que ahora sufrimos en las playas y bares públicos volverá al interior del hotel, de donde nunca se debería haber marchado.

Ahí entramos con otra ventaja: además de no necesitar establecimientos para esa oferta, tampoco necesitaremos playas; todos a la piscina del hotel!!!, donde las copas son gratis y el agua clorada produce los mismos herpes que las sucias aguas del Port, por eso que no se preocupen los médicos. Retirarán toda la arena podrida y falsa de las playas del Port y volverán a ser operativos todos los “mollets” a los que llegarán los clientes con sus embarcaciones a hoteles y restaurantes de primera línea. ¿Qué mayor lujo hay que este? Imaginemos poder llegar en lancha o dingui a un embarcadero privado de un hotel o restaurante, amarrar ahí el barco y disfrutar de un entorno tranquilo, renovado, sin masificación y… limpio.

Sí, limpio, ya que la suciedad vino al Port de la mano de la masificación. Los servicios municipales están desbordados desde los años noventa, teniendo que limpiar la mierda que dejan los turistas de los hoteles, mientras que el interior de estos establecimientos están impolutos ya que no tienen que soportar a sus clientes más que para dormir y desayunar. Pensemos que muchos de ellos no tienen ni piscina, el bar cierra a las doce de la noche, no disponen de un snack al mediodía ni de restaurante para la noche por lo que todo esto lo debe hacer el turista fuera del hotel, con la suciedad constante que eso conlleva. Si alguien se da una vuelta por los alrededores de un hotel masivo de tres estrellas de la zona del Port se dará cuenta de la limpieza y tranquilidad que se respira. Allí no necesitan servicios de limpieza extra, no hay papeleras atestadas ni manchas en el suelo hechas el mismo día que se inauguró el paseo.
La limpieza y la seguridad serán cosa de los hoteles; el gobierno municipal se podrá dedicar a pensar, cosa que no sabe hacer (o no puede) hace ya más de veinte años.

 La Oferta Hotelera (del tipo TI) se renovará y se reinventará. Se pondrán las pilas en servicios e instalaciones. Quizás baje la calidad gastronómica, pero no así la de los servicios internos del hotel con lo que eso conlleva en contratación de personal o de empresas externas de múltiples servicios. La oferta turística de apartamentos ilegales (bueno en Pollença se legalizaron todos de golpe pero ese es otro tema) no podrá competir con este producto y la actual clientela se desplazará a los hoteles de TI.
No nos debe preocupar la calidad que se ofrezca en ese tipo de hoteles TI, si hay inspectores de calidad buenos son los TTOO, con sus guías husmeando semanalmente todas las instalaciones del hotel, su limpieza, oferta gastronómica y nivel de precios de sus servicios de pago. Sin duda los apartamentos deberán buscar otra clientela y ahí entramos en otra ventaja:

Una nueva oferta residencial o temática en hoteles y apartamentos. Hoteles que sepan los gustos y exigencias de otro tipo de mercados y clientelas, por supuesto alejados del TI. Hoteles que sepan tratar al cliente nacional “Joder, otro que cena a las once, desayuna a las doce y me pide mojitos… que coño es eso!” es lo que se piensa ahora en los hoteles masivos cuando ven aparecer a un español. Hoteles temáticos: de vela, surf, pesca, gastronómicos. Una renovación de la oferta de hoteles y hostales de menor categoría buscados por una juventud europea más interesada en el entorno social, cultural o deportivo de la zona que en el lujo en el que van a dormir. Unos apartamentos preparados con servicios para familias con hijos que van a pasar la mayor parte del tiempo fuera de ellos pero que quieren poder descansar en una piscina en condiciones . Establecimientos de venta directa por Internet, con más personalidad, que sin duda necesitarán más esfuerzo, dedicación e inversión, pero traerán una clientela mejor y decidida a pasar unas vacaciones más mediterráneas y menos guiris como las que ahora sufren los pocos que todavía siguen viniendo como si de una penitencia se tratara ya que ahora en el Port se sufre, no se disfruta.

En definitiva el cliente masivo de tres estrellas de TI enjaulado dentro del hotel, que no salga más que una o dos veces a la semana y mejor si es para ir al médico. Que curren en los hoteles, que hagan nuevas piscinas, que abran tiendas y restaurantes dentro, que limpien todo el día, que contraten seguridad privada, que contraten nuevo personal, que luchen con los TTOO, vamos, que hagan bien su trabajo. 
El resto de la oferta deberá renovarse, invertir lo necesario, ponerse en manos de profesionales de ventas y marketing y conseguir que las zonas nobles del Port sean tan sólo para clientes nobles,  no tan sólo ricachones sino, turistas europeos y nacionales con ganas de sentir el mediterráneo, su tranquilidad, gastronomía, su mar, sus noches.

¿A alguien se le ocurre algo negativo que vaya a traer el TI?


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