Marilyn Chambers. "Tras la puerta verde".
El Deseo
Desoyendo esa voz interna que no paraba de repiquetear acababa sumergiéndose siempre en lugares desconocidos, lugares donde el deseo despertaba tan voraz que vendía incluso su propia alma, dónde estaba el límite?. Deseaba aquellos reencuentros que no planeaba, siempre impuestos por el arbitrio del otro, ella siempre dispuesta, porque la necesidad de envolverse en complicidad la superaba, superaba el vacío que sentía cuando todo acababa y él se marchaba con el único equipaje de haber desahogado su instinto animal, sin sentimientos de por medio.
Pero ella sentía en la presencia y sufría en la ausencia, se repetía una y otra vez toda clase de premisas cuyas deducciones siempre resultaban ser falacias, apriori posibles pero aposteriori imposibles (porque no es seguro que de la negación del antecedente se sigue la negación del consecuente).......'no debe de volver a pasar', la próxima vez será 'no', al tiempo que esa voz insistía infructuosamente, al tiempo....el deseo ávido ya esperaba la próxima vez.
Su cerebro surcaba en lo más recóndito buscando una experiencia pasada que la sirviera para poder catalogar, repetir y aplicar la misma estabilidad que en su momento supo domar ese deseo, pero enloquecía cuando se daba cuenta de que su libro de los sentimientos carecía de cualquier anotación al respecto.
Sentía el sufrimiento de no saber, el desconcierto de su propia voluntad.
Se estaba dejando llevar y desconocía hacia donde.

Ostias¡¡¡
ResponderEliminarLa Trinity...y desbocada¡¡¡
Nena, nena, nena...muy bien...dale ahí, dale...
Me ha gustado, aunque debo de reconocerte que en algún pasaje me he perdido un poco (las negaciones ésas de los antecedentes y los consecuentes), pero eso porque hoy aún no he fumado. Esta noche, al tercer canuto, captaré mejor la esencia del relato.
Saludos¡¡¡
Ps.- Por cierto, ¿no has pensao en echarte un novio de los de por aquí, algún tipejo de los del pato?
muy bueno.
ResponderEliminarya era hora ver algún escrito desde el punto de vista femenino.
Está claro: se engaña a sí misma: pretende cazar al tipo y usa el sexo para conseguirlo. Pero como ante ella misma no quiere quedar de que hace eso, aplica que es que "lo quiere tanto", "lo desea tanto" que tiene que volver a hacerlo. (A ver si en una de esas lo ennovia).
ResponderEliminarY el notas llega, echa el polvete, desagua y se abre, más feliz que el guerra.
"Veremos cuánto dura el chollo", piensa mientras se aleja silbando.
Y para que no se enfade conmigo por bruto, señorita Trinity, aquí le dejo la misma versión desde mi parte. Esto... ¿No nos conoceremos? ¿Toca usted muy mal el piano?:
HUBO UN TIEMPO.
Joder, Descla, que interpretación más cojonuda del texto de Trinity. ¿Me puedes pasar el teléfono de tu camello? ja,jaaaa.
ResponderEliminarSaludos.
Ps.- Por cierto, creo que la Trinity, más que tocar instrumentos de cuerda (el piano lo es, ¿no?), sopla por los de viento. Ya sabeis... Bartolo tenía una flauta, la flauta de Bartolo; Bartolo tenía una flauta, de un agujero solo.
Ah... mujeres y literatura... moriría en sus brazos cuando se juntan.
ResponderEliminarDe todas formas, yo sigo pensando que a TRINITY lo que realmente le gusta es la escritura automática.
Cada vez que leo algo tuyo tengo la necesidad de imprimirlo para leerlo mejor. La Literatura (así en mayúsculas) no casa bien con la pantalla de un PC.
Toma!!!!!
Michel:
ResponderEliminarTú quieres hincársela a la Trinity, ¿verdad?
No, hombreee, no es hincársela; es que "el deseo le supera".
ResponderEliminarRecordad que hoy es entrada fina de chicas y eso.
Descla: Jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa. Muy bueno, cabrón.
ResponderEliminarcomo me ha gustado tanto la historia del deseo la supera, me he mansturbado dos veces sin parar.
ResponderEliminarvendre por la noche a darme más gayolas.
Me encanta chicos!, me siento halagada, de verdad.
ResponderEliminarLeer comentarios sobre lo que una escribe...en fin...una experiencia enriquecedora.
Tripi!! Siempre consigues sacarme una sonrisa!!. En cuanto a lo del novio, al contrario de lo que el Descla opina, son muchas las coincidencias que se han dar para que algo tan serio surja.
Anónimo, no sé si eres chico o chica, pero se agracede.
Míchel, todo un honor esas palabras. Como siempre...desprendes una sensibilidad que me desborda.
Descla, no serás tú el 'demasiado' racional??. Una deducción interesante pero para nada nos hemos conocido. En esta historia no hay broncas, ni exigencias...al contrario que en tu relato, la madurez de relaciones anteriores hace que las preguntas no tengan sentido, se acepta en silencio esas reglas del juego que...en cualquier momento puede acabar o no. Pero ello no quiere decir que no haya sentimientos de por medio.
Ah!! el pajero....joder!! si que te basta poco!! la próxima vez prometo ser buena.
TRIPI, yo se la hincaría a casi todas de menos de treinta años y cincuenta kilos -ojo a la importancia del "casi" no me vengas ahora con fotos de calamares, truños y cardos borriqueros.
ResponderEliminarPero, como dice DESCLASADO, esta entrada debía de ser fina... y eso.
TRINITY, y, ¿hacia donde (o qué)te desborda?
PAJERO, ¡Sutileza, joder!
Saludos.
TRINI: en realidad quería fastidiarle por haberme dicho que yo no me había puesto en el listado de cuando las guillotinas en mi blog, cuando en realidad estaba ahí puesto desde el principio. Y con los pobres, no como ustedes los cosacos.
ResponderEliminarSu relato es muy chulo, no exactamente "bonito" porque es duro, pero está muy bien.
Descla:
ResponderEliminarTú, como Michel, quieres también tirarte a la Trinity, ¿verdad?
Por cierto, a la nena hay que cuidarla, porque desde que se fue la Conte es la única que nos queda...
Y esto empieza a oler demasiado a macho cabrío, a vestuario masculino de polideportivo cutre.
Saludos¡¡¡
Y una cosa más:
ResponderEliminarMichel, coño, ya podrías haber ilustrado el relato de la Trinity con una foto un poco más presentable... vaya cara asqueada que tiene la Chambers ésta. Me recuerda a la Saenz de Santamaría.
Afina, cabrón¡¡¡
Srta. Trinity, veo que a usted no le es complicado pasar de la pastilla roja a la azul y viceversa. Una melodía de Satie (la nº 1 sin ir más lejos) me deja igual que su texto.
ResponderEliminarhttp://www.youtube.com/watch?v=WSxDjW9bLCQ
Sr. Atripino, ¿es usted un pornógrafo reputado, verdad? Debería usted conocer "Tras la puerta verde" ("Behind the green door"). Porno y psicodelia en estado puro.
ResponderEliminarAquí el principio de esta escena:
http://www.metacafe.com/watch/2317622/scene_from_behind_green_door/
Sr. Mono:
ResponderEliminarYo también soy como la Trinity. Me paso fácilmente de la pastilla roja a la azul... y después a la farlopa, la meta, el cristal, el LSD, la maría...
Hoy le mando un beso, Sr. Mono.
Sr Mono, me ha quedado clarísimo, le ha parecido aburrido, aburrido, aburrido....vaya cancioncita! Porque sólo dura un minuto! que si no me quedo dormida!.
ResponderEliminarTripi!! mira que te estoy cogiendo cariño.
Michel, pues...una sensibilidad que me sorprende.
Descla! chico!! hay veces que estoy un poco en la parra, se me pasó, mil perdones.
Srta. Trinity, Satie no es aburrido; es... minimalismo barroco.
ResponderEliminarSu texto no es aburrido, pero me resulta demasiado denso para leerlo en una pantalla de ordenador. Usted sabe: yo soy de la vieja escuela y lo que merece la pena debe estar blanco sobre negro y sostenido con las manos.
No me malinterprete.
Repito: Satie no es aburrido. Su texto tampoco lo es.
Tripi: ¿tirarme yo a Trinity? ¿Por qué? ¿Es rica y paga bien? Porque no estarás insinuando que vaya de gratis el asunto... Lo que se da gratis rara vez se agradece.
ResponderEliminarTrinity: nada que perdonar, me hizo gracia y al ver que habías escrito un relato me dije: "pues ahora se la devuelvo..." Jajajaja.