viernes, 30 de septiembre de 2011
¿Y van...?
jueves, 29 de septiembre de 2011
Diego está MUY cabreado.
El lunes recibí una primera misiva suya; breve pero intensa:
Le expuse mi extrañeza de que quisiera publicar su C.V. a lo que me contestó:
Sí, quiero que usted publique las letras que le envié y mi cv en forma de fotos.
Estoy hasta los cojones de la deriva de este blog y para muestra la entrada de niño-becerra. Hay un problema global y acabamos hablando de "y tú más" de los profesores. Coño!!! este tío dice que sobra gente y este tío dice que va a ser dificilísimo salir de esta situación y en vez de discutir este tema y proponer cosas como semanas de 20 h -en sus distintas variantes- o dónde sobra la gente si aquí o en la India o si China va tirar del carro o si la culpa es de Europa por dejar a Grecia hacer lo que ha hecho o si... hablamos de "y tú más" pues yo más también, ostias!!
Y también puede poner este email!
Atentamente,
Diego Riera.
martes, 27 de septiembre de 2011
No esperes que te espere (por Fiona)

Lo conocí a través de un amigo común. Me agregó a facebook y empezó a hablar conmigo. No me disgustaba. Desde el primer momento me dijo que tenía novia pero aún así me tiraba la caña. Yo le seguía el rollo, me gustaba porque era un cabrón (y obviamente, porque no era MI cabrón). Me dijo que nunca le iba a poner los cuernos a su novia, yo le dije que me parecía estupendo, pero esa misma noche me mandó un sms para quedar (había salido con los de su clase) y yo me planté en la discoteca con mis amigas.
Allí estuvimos haciendo un poco de paripé porque nadie se podía enterar, pero a la hora de irnos, se ofreció a llevarme a casa, a mí y a otra pareja, dio un rodeo del 15 para dejarlos a ellos antes y después fuimos a mi casa.
No estuvo mal, pero lo mejor es que como era algo secreto no se podía quedar a dormir. Hola y adiós.
Después de eso no volvimos a vernos pero sí que coincidíamos por el messenger (tenía dos cuentas, la normal y la de los cuernos).
Nuestras conversaciones después de tres frases siempre terminaban en lo mismo, él poniendo la webcam (yo nunca he tenido, pero aún así nunca la habría puesto) y queriendo enseñarme la polla en plan cybersexo.
La primera vez me dio una vergüenza increíble pero me hizo hasta gracia, yo en el sofá, viendo Gran Hermano con mi amiga L y él pajeándose en su casa...era surrealista, mi amiga incluso se asomó un momento pero le dio vergüenza ajena y pasó de mirar…y yo siguiéndole el rollo (pobre...) pero sin perder ojo de a quién expulsaban…
(sí, sí, sigue)
hostiaaa, nena, han echado a P?? qué fuerte no?...
(asíii…me gustaa)
Será zorra la tía esa...
(máss...uffff)
Vamos, soy yo y se la lío...
Lo suyo no era normal, era afán exhibicionista y a mí se me hacía cansino. Yo pasaba de verle la polla más veces, así que dejé de conectarme o si lo hacía lo bloqueaba.
Han pasado años, pero cuando este enero lo felicité vía facebook por su cumpleaños, me dijo que a ver si quedábamos y nos veíamos…
Te contesté a ti?…pues a él tampoco.
Sigue esperando, chato.
sábado, 24 de septiembre de 2011
jueves, 22 de septiembre de 2011
Veinte años hace ya.
Lo que no se dice, lo que no se entiende. (Santiago Niño Becerra)
Mirad bien sus conclusiones:Dice que lo que está pasando ahora es una paso más: no es una nueva recesión. Entiende que debe cambiarse el modelo económico basado, hasta hoy, en producir mucho y consumir todo lo que se podía. El nuevo sistema se basará en la escasez en la que “UNA PROPORCION ELEVADA DE PERSONAS NO VAN A SER NECESARIAS PARA PRODUCIR NADA QUE NADIE VA A CONSUMIR”.Lo que quiere decir es lo que todos pensamos y no decimos: EN EL MUNDO HAY MUCHA GENTE. Pero el tío este da un paso más porque dice que no son necesarias: QUE SOBRA GENTE.Las épocas previas a toda guerra mundial tuvieron unos inicios de crisis económica global: ¿ESTAMOS CERCA DE ELLO?.
martes, 20 de septiembre de 2011
Que te la chupen a ti, Jaume. (II)
La primera sensación que te invade cuando a lo lejos ves Ca’n Gazá es el desconcierto. Suena en el coche el Death and his all friends -muy apropiado- de los Coldplay, y con esa maravilla, al menos a yo, me envalentono y soy capaz de apechugar con lo que me echen. A mis espaldas, por el retrovisor, diviso Palma, que a medida que avanzo se va tornando pequeñita y difuminándose entre el polvo del camino. Digo lo del desconcierto porque siempre había pensado que Ca’n Gazá era una especie de cueva oscura y tétrica, un antro. No obstante, y para mi sorpresa, me dan la bienvenida algunas hileras de palmeras y árboles frutales, antesala de un gran edificio cubicular, de cómo dos o tres plantas, cobijado tras la vegetación. Es como un oasis en medio del desierto porque los terrenos adyacentes, áridos y despojados de vida, son su contrapunto radical. Me gusta. De hecho, me gustan todos los contrastes.Si tuviera que definir Ca’n Gazá diría que es como un hotel rural con ramalazos de comuna, y de fábrica, y de huerto, y de granja, y por desgracia de cementerio. Hotel porque es lugar de hospedaje, aunque la clientela la conformen yonkis, alcohólicos, sidosos, desahuciados y otros proscritos de lo más variopinto. Comuna porque los huéspedes conviven con pocas expectativas, si un caso ir tirando sin más anhelo que pasar como buenamente puedan el día a día. También es fábrica, porque la peña, ya que no paga un duro, tiene asignada una rutina y todo quisqui debe de agarrarse y ensuciarse las manos para que el invento no se vaya a tomar por el culo por culpa de la desidia. Y huerto y granja, porque plantas y animales constituyen la base del sustento del personal. Y también es cementerio, está claro. Algunos, por suerte los menos, acaban ahí para morir. No tienen otro lugar donde caer muertos, literalmente, así que el rádar les guía hasta ese remanso donde podrán estirar la pata sin molestar y, sobretodo, sin tener que soportar reproches. Sólo morir. Y después descansar.
En medio de ese caos sobresale inmensa la figura de Jaume. Para él no valen las palabras vacías ni las chuminadas, porque sobre sus espaldas descansa todo el tinglado. No hay tiempo para entrevistas ni para hacer el paripé. Jaume está a lo que está, a estas horas, más o menos al mediodía, picando cebollas entre pucheros. Hay que alimentar a toda la tropa y el presupuesto no da para contratar a un par o tres de pinches filipinos. Y es que, claro –esto lo digo yo ya que de él no saldría una mala palabra, y no porque se calle la boca, sino porque está tan inmerso en su quimera que no tiene tiempo para el análisis, y menos aún para la crítica- los parias no venden, y si no venden no hay negocio, y los que mandan, o sea los políticos, esos hijos de la grandísima puta, no se mueven si no hay lucro a la vista, ya sea en forma de votos o de comisiones. Y ahora viene cuando me cabreo: Jaume ni recibe ni ha recibido ayuda de ninguna institución pública. De ninguna. Ni la recibió cuando eran los socialistas los que gobernaban el barco (tan “solidarios” ellos), ni cuando lo hicieron, como hacen ahora, los populares (tan “buenos gestores” ellos), ni mucho menos cuando manejaba el cotarro ese partiducho infecto de chupópteros denominado Unió Mallorquina (tan bastardos ellos, y sin comillas), un verdadero cáncer de proporciones aún mayores al que ahora azota a su multi imputada y furcia presidenta. No, Jaume lleva años tirando del carro solo, con la única ayuda de sus dos testículos, de un tamaño descomunal, porque la clase política, cuando no estaba ocupada metiendo la mano en la caja, lo estaba pululando por las ferias de turismo fotografiándose –previo pago de su caché- con capullos como Michael Douglas o putotas del estilo de María Cucinotta -una guarra italiana con unas tetorras de tamaño inversamente proporcional a su cerebro, para quien no la conozca-. Para eso sí había tiempo, y sobretodo pasta. Para alternar con esperpentos sí. Para el resto no. A Jaume y a los suyos que les diesen por el culo, claro, que salen muy feos en la fotos.
Y entonces, ¿cómo sobrevive Ca’n Gazá? hay dos claves, tres mejor dicho, pero a Jaume no lo cuento. La una, que todavía hay buenos samaritanos, gente altruista, que desde el anonimato y según sus propias posibilidades contribuyen a la causa, y lo hacen porque saben que Jaume es incorruptible y que con él su dinero estará en buenas manos, que no se destinará a esos vicios –putas y drogas- que tanto atraen a la escoria política. La otra, el tiempo. Con esto último quiero decir que el proyecto Ca’n Gazá es como un gran salto en el tiempo, como si volvieses al siglo pasado, pero a principios del siglo pasado, cuando muchas familias poseían un pequeño huerto y algunos animales, y más o menos con eso se autoabastecían y cubrían sus necesidades más básicas, como es lógico sin el menor lujo ni ornamento. El mundo de hace cien años encerrado en una burbuja, eso es.
Es hora de marcharse, pero antes quiero echar un último vistazo y comprender la esencia de Ca’n Gazá. Encuentro a Jaume en una habitación espartana desinfectando con sus propias manos las llagas de un enfermo terminal de sida. No hace falta darle más vueltas, ya tengo la respuesta.
De regreso al coche, dos conclusiones vienen a mi mente: una, esa ya la tenía clara, que hay que exterminar a la clase política, y que hay que hacerlo sin piedad, con furia y ensañamiento. Que revienten, coño. Dos, que la solidaridad es algo más que colgarse un ridículo lacito de colores en la solapa. Bastante más.
Para mi colega Charo, una madre coraje con las tetas tan grandes como su cerebro, y que además, aunque no lleve el puto lacito, es de las que se ensucian las manos.
sábado, 17 de septiembre de 2011
A ciento ochenta.
viernes, 16 de septiembre de 2011
miércoles, 14 de septiembre de 2011
Que te la chupen a ti, Jaume. (I)
martes, 13 de septiembre de 2011
Vuelta al vacío.
Al principio, justo después del pinchazo, te invade un dolor muy agudo. En nada notas como ese dolor va extendiéndose a toda prisa y hacia todas direcciones. Parece la onda expansiva de una bomba, pero de una bomba de textura arenosa y carcasa blanca. Y con rostro de flor. Primero corrompe la piel. Tras ella, lo hace con venas y capilares. Acecha después a los músculos, a la carne. Turno ahora para los calambres en el brazo, que en un abrir y cerrar de ojos alcanzarán al resto de extremidades. El dolor permanece apenas unos segundos. Son los únicos y últimos instantes en los que tomas consciencia de que algo malo está pasando. Ya no hay marcha atrás. Ya no valen los remordimientos, ya no vale arrepentirse ni pensar que la cosa acaba de largarse a tomar por el culo delante de tus mismísimas narices. Es cruel, pero es así. Cuando esa sensación de decepción y culpabilidad está a punto de romperte, el veneno muestra su cara más amable. No puedes morirte aún, ni siquiera perder el conocimiento, faltaría más, el trabajillo está a medio hacer, parece que dice. Aprovecha entonces tu desconcierto y tu último atisbo de duda para aterrizar en el cerebro. Ahí está, cómodamente instalado en el tablero de mando, en el disco duro. De sopetón, las paranoias desaparecen como por arte de magia. Es el mejor momento, fijo, el del placer. El columpio que le llamaba yo. Será porque cuando llega el subidón algunos interruptores de ahí arriba se apagan y otros se encienden, pero el caso es que la fórmula funciona y la ecuación cuadra. Se apagan los que deben de apagarse. Se encienden los que deben de encenderse. Sólo hay paz. Equilibrio. Parece sencillo. Sin embargo, otros que quieren enseñarte a apagar y encender interruptores y emular esa sensación, no lo consiguen. Es sólo cháchara floritureada de sustitutos y sucedáneos. En un plis plas se les ve el plumero. Buenas palabras, pero en el fondo placebos. Y no cuela. Queremos el original, el auténtico. Ya estás lanzado, ya no hay quien te pare. Ya no hay quien la pare. Sientes como el cuerpo se esclaviza y empieza a obedecer a ciegas a un montón de estímulos que fluyen desde el coco. Uno y otro carburan a pleno rendimiento y se engalanan con el disfraz de hoguera, pero de hoguera de esas que llevan horas ardiendo, consumiéndolo todo. Eches lo que le eches ya nada detendrá las llamas, sino que las avivará haciendo que el fuego se desboque y abrase a los más cercanos, a los que te conocen y pese a ello siguen a tu lado. Es ahora cuando el corazón bombea con saña y la sangre intenta quebrar el envase. Venas y arterias se inflan hasta casi reventar y provocan el espasmo del cuerpo, que se tambalea. Demasiado esfuerzo. Demasiada tensión. Se dispara la temperatura. Y con ella se dispara la sudoración. Estás empapado. Sudas y los ojos te lloran al tiempo que se te seca la boca. Las respuestas son equívocas y contradictorias. Sabes el porqué, pero no sabes qué. No sabes qué de nada, no insistas, está la cosa fuera de control. Estás en otras manos, a expensas de lo que decida esa flor de pétalos blancos. Llega después el vacío. Y después la paz. Y otra vez, siempre, vuelve el vacío.lunes, 12 de septiembre de 2011
No es cosa de dos.
sábado, 10 de septiembre de 2011
I Have a dream
jueves, 8 de septiembre de 2011
Igual pero diferente.
Esperemos que TRIPI haga el honor de inaugurar el curso 2011-12.
martes, 6 de septiembre de 2011
SIN COMENTARIOS (Se abrió la caja de Pandora).
lunes, 5 de septiembre de 2011
Abrimos la caja de Pandora (...o no)
Tripi.
Ese nombre.
Esa persona; y su personaje.
Tripi.
Dos sílabas.
Mucho movimiento. Mucho amor. Mucha guerra. Mucho corazón.
Lo tengo decidido.
Dicen que setiembre viene siempre con novedades: caras descansadas, nuevos decorados, presentadores más jóvenes y guapos. Pues nuestra novedad es: TRIPI !!!!
Vaya novedad, pensarán algunos; pero para mí (y para el Señor Mono) sí lo será.
Tripi podrá publicar en el blog él solito, sin ayudas ni filtros, sin cortapisas ni censores.
Sólo una pequeña prohibición: el Sr. Mono sigue pensando que no le gusta ver imágenes de pollas y coños abiertos en el blog (y yo le secundo en esto) por lo que este tipo de estética seguirá estando restringida a no ser por causa muy, muy, muy justificada o muy sutil.
¿Que os parece?
¿Será Tripi un caballo de Troya?
¿Abrirá la caja de los truenos?
¿Nos podemos fiar de él?
¿Se meterá tanta caña a él mismo si no actualiza?
Desde un principio este siempre ha sido un blog abierto y participativo, nos gusta más publicar cosas de otra gente que las nuestras propias y esperamos seguir haciéndolo. Pero esto es un paso más, decisivo y sin vuelta atrás. Esto marcará la historia de este blog. A partir de ahora El Pato llevará tatuado en letras de fuego la T de Tripi.
Repito: ¿qué os parece?
viernes, 2 de septiembre de 2011
Odio el verano aunque...
jueves, 1 de septiembre de 2011
Se acabó el Ramadán.


















